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¿Quieres conocerte más? obsérvate cuando haces tu práctica de yoga

Me imagino que alguna vez has escuchado la máxima, "Conócete a ti mismo” que proviene de la filosofía griega, es una de las grandes premisas para abrir la puerta de un universo de posibilidades. ¿Pero qué pasa si tienes la llave y nunca te das tiempo de abrir esa puerta? Bueno pues tu práctica de yoga puede ser ese espacio o esa llave para conocer donde están tus puntos débiles y fuertes.

Obsérvate: es como que, si por un momento vieras tu vida como una película, y trata de no juzgar ni justificar lo que haces.


Observa que es lo que pasa en tu Mat… al iniciar la clase regularmente están esos minutitos para conectarte con tu ser, soltar y tranquilizar la mente, pero muchas veces que sucede… es el instante en que te recuerdas de lo que se te olvidó comprar en el supermercado, ¡ups! No contestaste el chat de tu novio, o piensas que no tienes pan para la cena. Y allí es donde podemos observar el trabajo que nos cuesta vivir en el momento presente, siempre estamos recordando lo que ya sucedió o apresurándonos, preocupándonos de lo que vendrá. Y lo que debemos hacer es enfocarnos en algo tan sencillo como respirar, lo cual nos ayuda a instalarnos en ese momento Presente, aunque sea por unos segunditos.


Luego, siguiendo con la clase nos encontramos en las primeras posturas, llega el famoso “Perro viendo abajo” y que pasa, en lugar de disfrutar el estiramiento, lo dedicamos a la auto critica… ¡Mis talones no llegan nunca al suelo! Esta blusa que me traje se me sube toda y se me ve la panza… o talvez empezamos a ver lo que lleva puesto nuestra compañera yogui… y sigues con los pensamientos… pero porque a ella le sale todo tan lindo…  o bien, quizá nos llamó la atención un yogui nuevo que está en el fondo de la clase, o nos sentimos los super avanzados cuando algún nuevo empieza a quejarse de sus muñecas y nos gana el ego.


Y allí empieza la batalla con todo lo que la mente dice… ¡para que vine a esta clase! Me hubiera quedado mejor en la oficina terminando el reporte, o cuando las asanas se ponen más intensas, quieres salir corriendo del shala, especialmente cuando son asanas de equilibrio. Sentimos que ese punto de enfoque no lo localizamos, porque no estamos acostumbrados a vivir enfocados en nuestra vida, bien dice un Maestro que cuando uno no logra un equilibrio sobre pies es porque tiene una mente desequilibrada. Y justo en esos momentos donde el asana está puliendo la piedra rustica para hacerse el diamante, dejamos de respirar, la resistencia nos invade. Detente por un momento y observa si en tu vida te has sentido así… Posiblemente cuando estamos a punto de entregar la tesis, nos invaden los miedos, la tensión nos hace que dejemos de respirar y nos enfermamos.

En algunas ocasiones tan difícil se nos hace soltar la dependencia de las redes sociales, que a escondidas entras tu smartphone a la clase, como cuando durante tu día desperdicias tu tiempo en las diferentes aplicaciones.


Además puedes observar que pasa con algunas posturas, en especial las de apertura de cadera o apertura de pecho, algunas  nos ahogan, porque tenemos muchas emociones guardadas, tantas cosas sin expresar que quieren salir, que es donde el cuerpo aprovecha a darte guias de lo que necesitas.

Interioriza cual es la postura a la que más huyes y ella te enseñara lo que más necesitas, si son las posturas de equilibrio las que te dificultan, necesitas equilibrar tus pensamientos y mente, si son los guerreros, ve porque te cuesta mantenerte en tu vida con esa actitud de guerrero, que sale adelante contra cualquier adversidad, si son inversiones, porque te cuesta ver la vida de diferente punto de vista, quizá porque siempre estás buscando tener la razón.


Observa también si tu mente divaga y dejas de hacer la secuencia que tu maestro te está guiando, únicamente por capricho, o porque esa asana no te gusta. O por lo contrario, no te das chance de descansar, aunque sientes que el corazón ya no da mas, y así como no te das chance de descansar en tu práctica de yoga, seguramente así lo eres en tu vida profesional.


Mira si tu ego es el que te está llevando y no tu a él, donde te fuerza a realizar posturas que en tu presente aun estén en proceso y te llegas a lastimar solo por el que dirán… ya cuando llegas a las posturas donde fortaleces tu centro, puedes observar que tanta fuerza de voluntad tienes, ya que cada vez que trabajas el abdomen también estas trabajando esa parte de fortalecerte contra cualquier circunstancia. Todas las asanas te ayudan a superar tus miedos, los obstáculos emocionales que tienes, te hacen más fuerte, y sobre todo más consiente.


Por último, esa postura que amamos, Savasana pero en realidad logras el objetivo del asana, que es ejercitarnos en el arte del soltar y no estar al pendiente de la hora, y pensar que ya se tardó mucho el maestro en dar la indicación que te levantes, y algunas veces hasta omitimos esta parte tan integradora de tu práctica porque “ya no tienes tiempo”


En cada práctica, obsérvate, e iras descubriendo nuevas cosas que de pronto no sabias de ti mismo, el realizar todos los días tus asanas, harán que como una plana de caligrafía, perfeccionemos la capacidad de vivir y disfrutar del viaje de la vida, disfrutando de cada pequeño paso, de cada nueva meta alcanzada.

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