Me pregunto... ¿y después del confinamiento, que pasará?
- Rossana de Leon

- 13 may 2020
- 3 Min. de lectura
Yo no estoy en contra de las medidas que se están tomando por esta situación mundial que vivimos por el Covid-19 de hecho yo también velo por mi salud, de mi familia y mi comunidad; uso la mascarilla al salir y sigo las instrucciones de los lugares que visito como supermercados, bancos, mercados de poner el gel antibacterial y todo lo que me pidan. Pero en mi casa al llegar de fuera no lavo mi ropa al entrar, ni mucho menos me pongo a lavar todo lo que viene del supermercado, tampoco me lleno de Lysol, de hecho ni tengo, porque no lo considero necesario… lo que sí creo es que se ha maximizado a la “n” potencia las medidas hiper higiénicas que se han implementado, y por supuesto no lo critico nada más no es mi forma de pensar ni de actuar, cada quien es libre de hacer lo que mejor le parezca.

Más la razón de escribir estas líneas es mover un poco la conciencia colectiva quizá así logre hacer que algunos se cuestionen por un momento si lo que están haciendo es lo mejor para sí mismos, por supuesto sin animo de querer convencer a nadie.
Vuelvo a la pregunta inicial… ¿qué pasará después? Y hago esta pregunta porque mi percepción es que muchas personas piensan que al esperar que se yo 2 o 3 meses más el peligro ya paso de por vida, y pienso que no es como las “Plagas de Egipto” que duraron unos días y el factor de riesgo se había ido del lugar. El Covid-19 es un virus que como muchos dicen, vino a quedarse y tenemos que poner a trabajar nuestro organismo para que empiece a generar anticuerpos para superar la crisis de salud. Ojo, no estoy diciendo salgamos todos a lo loco a abrazarnos y besarnos a la playa en el puerto san José un día de Semana Santa. Sino más bien que dejemos actuar a nuestro organismo sin querer estar en una burbuja (la casa, el carro, la oficina) al 1000% higienizada, pienso que nada más estamos retrasando el tiempo del que el contagio masivo se dé, postergándolo en el tiempo ¿qué pasará cuando se regrese al colegio, las universidades y los transportes públicos? De tan limpios que estamos que mucho más fácil será el contagio y no necesariamente de Coronavirus, sino de cualquier otra bacteria.
Como Saben desde hace varios años para acá estudio el como gestionar las emociones y creo tan necesario ponerle tanta atención como sea posible a nuestra mente, emociones, claro al cuerpo y a como estamos gestionando esta situación, porque nuestro cuidado de limpieza podrá ser el óptimo, pero si dejamos desbordar el miedo, por más de unos minutos la reacción química del cuerpo se vuelve nociva para nuestra salud, tanto así que es más fácil que contraigamos cualquier enfermedad o virus.
Por supuesto con esto no digo que las emociones sean malas, tienen un sentido magnifico para nuestra supervivencia y es que nos movamos, que accionemos pero que lo hagamos con consciencia y no solo como autómatas siguiendo lo que hacen todos los demás sin preguntarnos si es lo mejor para nosotros y nuestra familia. (Por cierto, les recomiendo ver un programa en Netflix de Derren Brown, “The Push” para que vean tan fácil que nos condiciona la sociedad, los medios y nuestra familia). El miedo por ejemplo nos ayuda a movernos a correr o a defendernos de un asaltante, o nos ayuda a movernos de una relación abusiva, pero lo dejamos alargarse en el tiempo no tiene nada de beneficioso, al contrario, provocará a lo largo del tiempo enfermedades crónicas.
Tenemos la dicha de contar con más tecnología, otros recursos, más limpieza y de no sufrir algo tan duro como lo vivido en la “peste Negra” que duró mucho tiempo y siendo una enfermedad altamente contagiosa, con tiempos cortos para morir, que imagino que si se pudo vivir una situación super estresante.
Ahora, tenemos más acceso a información y cada uno puede formar su propio criterio ante esta situación, cuidarse de la forma que crea necesario hacerlo, con responsabilidad para que pronto podamos volver a una “relativa normalidad” que por cierto es también interesante como podemos mejorarla.
En el siguiente capítulo podrás leer un poco más de lo que pienso a cerca de esta “normalidad”
Gracias por llegar hasta acá!
Rossana






Comentarios