Aprendiendo a Amar mis errores
- Rossana de Leon

- 6 jun 2016
- 2 Min. de lectura
Me gusta mucho escribir notas, alguna reflexiones en mi computadora, mi mente vuela y mis dedos al escribir en un teclado la acompañan; todo gracias a haber cursado Mecanografía Básica y Libre en mi época de Secundaria. Sirve de mucho!!
Y en en muchísimas ocasiones por escribir tan rápido, me como letras, o pongo de mas.
Y no ha sido la excepción en una reciente publicación que hice en Akasha, me comí la letra "r"
La mejor sorpresa que me lleva y por lo cual escribo esta nota es tener conciencia de tres cosas.
1. Que no me puse reactiva al recibir una critica por el "error"
2. Que debo bajarle una raya a la velocidad con que quiero hacer las cosas
3. A observar con conciencia lo que hago
Y mas que las ultimas dos me encanto la primera; porque he sido siempre una persona muy sensible a la critica, hace un tiempo y no muy lejano pude haber pensado que era un fatídico error y borrar cualquier tipo de evidencia, para que mis amigos y contactos no se percataran;mas ahora me encanto el reírme de que en lugar de "entrenamiento" escribiera "entenamiento"
Y me encanta que siga así la publicación, porque en la vida cometemos errores, se pueden ocultar y posiblemente se borren por completo màs son parte de uno y esos pequeños desaciertos nos llevan a crecer, a superarnos y crear infinitas posibilidades.
Los japoneses en el arte de la reparación de la cerámica rota pegan con un adhesivo fuerte, luego rellenan las grietas con polvo de oro, este arte se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.
Como en el Kintsugi, me encanta poder ver mis defectos y grietas porque me hacen ser mas fuerte!






Comentarios